La insólita amargura del pastel de limón.
Aimee Bender
¿Y si cuando probaseis un trocito de pastel, una
galleta o un buen guiso os llegará junto
a los sabores los sentimientos de los que han preparado la comida?
En la novela que acabo de leer Rose se da cuenta el día de
su noveno cumpleaños que se siente percibiendo en la comida los sentimientos de
los que han cocinado.
El titulo nos lleva a
ese primer día en quela madre de Rose prepara para ella un pastel de limón y
como descubre todo un mundo detrás de su pastel preferido. Un mundo doloroso a
veces en el que con los años descubre que no todas las cosas son lo que parecen
ser.
Dejaros llevar por una historia envolvente y que nos hace
reflexionar sobre lo mucho que de nosotros dejamos en cada cosa que hacemos.
Os dejo un trocito de la novela para que la saboreéis.
…Empezaba a oscurecer y, después de haber probado ese primer
bocado, pasada la primera impresión, experimenté un cambio sutil, una reacción
inesperada. Fue como si un sensor que hasta entonces hubiera estado enterrado
en lo más hondo de mi ser desplegara un periscopio para explorar el entorno y
alertar a mi boca de un fenómeno desconocido. Y es que la calidad de los
ingredientes —el mejor chocolate, los limones más frescos— parecía ocultar algo
más grande y más oscuro, un sabor más recóndito que comenzaba a abrirse camino.
Distinguí perfectamente el chocolate, pero también a ráfagas, por momentos,
como si algo despertara o emergiera, tuve la sensación de que la boca se me
llenaba de un sabor a pequeñez, una sensación de encogimiento, de malestar; saboreé
una distancia que, sin saber por qué, comprendí que estaba relacionada con mi
madre…

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