domingo, 3 de febrero de 2013

La insolita amargura del pastel de limón








La insólita amargura del pastel de limón.
Aimee Bender





¿Y si cuando probaseis un trocito de pastel, una galleta  o un buen guiso os llegará junto a los sabores los sentimientos de los que han preparado la comida?
En la novela que acabo de leer Rose se da cuenta el día de su noveno cumpleaños que se siente percibiendo en la comida los sentimientos de los que han cocinado.
El titulo nos lleva  a ese primer día en quela madre de Rose prepara para ella un pastel de limón y como descubre todo un mundo detrás de su pastel preferido. Un mundo doloroso a veces en el que con los años descubre que no todas las cosas son lo que parecen ser.
Dejaros llevar por una historia envolvente y que nos hace reflexionar sobre lo mucho que de nosotros dejamos en cada cosa que hacemos.
Os dejo un trocito de la novela para que la saboreéis.
…Empezaba a oscurecer y, después de haber probado ese primer bocado, pasada la primera impresión, experimenté un cambio sutil, una reacción inesperada. Fue como si un sensor que hasta entonces hubiera estado enterrado en lo más hondo de mi ser desplegara un periscopio para explorar el entorno y alertar a mi boca de un fenómeno desconocido. Y es que la calidad de los ingredientes —el mejor chocolate, los limones más frescos— parecía ocultar algo más grande y más oscuro, un sabor más recóndito que comenzaba a abrirse camino. Distinguí perfectamente el chocolate, pero también a ráfagas, por momentos, como si algo despertara o emergiera, tuve la sensación de que la boca se me llenaba de un sabor a pequeñez, una sensación de encogimiento, de malestar; saboreé una distancia que, sin saber por qué, comprendí que estaba relacionada con mi madre…

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